domingo, 18 de abril de 2010

Cauldron Black Ram - Skulduggery


La escena australiana hace ya tiempo que viene avisando de su potencial, desde la marca que dejaron sus muy contadas bandas de Thrash y Death/Black primerizo, pasando por la pequeña explosión del Black/Thrash, más “especializada”, hasta nuestros días, en que somos espectadores de un verdadero despertar de toda su creatividad y, sobretodo, aprecio por el Metal más puro. Lo curioso en su caso es ver como no se escudan en esa pasión para crear más y más clones (algo de lo que siempre estoy haciendo comentarios pero que, a día de hoy, con la saturación de bandas que sufrimos, es sin duda algo a tener en cuenta) y en cambio saben usar todas las influencias clásicas para convertirlas en una obra realmente original.
Cauldron Black Ram cogen todo lo que han aprendido del Heavy y Thrash Metal ochentero y usan la alquimia para metamorfosearlo en un Death Metal donde se evoca la rabia, los ritmos poderosos y pesados y la brutalidad de la misma manera que la melodía, los ritmos fáciles de recordar y composiciones de una factura excepcional (aunque sabiendo que incluyen a miembros de Portal, Stargazer, Tzun Tzu, Martire, Mournful Congregation o Denouncement Pyre no lo íbamos a poner en duda, ¿no?), alejadas de toda relación a una escena o esquema preconcebido particular. Y, sin olvidarnos de ello, todo bajo un concepto relacionado con la piratería, algo que únicamente Running Wild parecían haber explotado hasta ahora, si no me falla la memoria.
Su forma de ver la música en cambio sí tiene unas formas similares a las que tiene la de los americanos Arghoslent, pero con unos perfiles mucho más oscuros y retorcidos (dentro de la sencillez técnica que mencionaba), evocando una atmósfera más siniestra que no épica, que busca más esos buenos ritmos pegadizos y deja la melodía en segundo lugar, aunque siga teniendo una posición muy importante en sus composiciones. Lo que sí les define muy claramente es el apartado rítmico, que te captura y te obliga a mover las cervicales a un ritmo constante e infatigable, bastante similar a lo que transmitían desde Celtic Frost, Autopsy o Deceased hasta algunas bandas inglesas de Death Metal de principios de los noventa, especialmente Bolt Thrower. Y creo que el mencionar entre sus influencias a Grand Belial’s Key es una pista bastante buena, porque aún sin tener el mismo tipo de registro ni sonido, sí tienen una estructura mental similar a la hora de componer.
Un disco realmente sorprendente, de esos que hacen algo por evolucionar un género que suele ser más partidario del estancamiento. Atentos a su nuevo trabajo.
  • Origen: Australia
  • Año: 2009
  • Genero: Black/Death Metal
  • Descargar: RapidShare

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